La Revolución y la Quinta Columna
2005
Ahora bien, muchas personas olvidan, que una de las razones por las cuales estos infiltrados son tan peligrosos, es porque resulta bien difícil detectarlos. Es por esto que asombra ver como algunas personas u organizaciones denuncian, con una facilidad que pasma, la presencia de quintacolumnistas, con argumentos que no siempre son válidos.
Lo primero que es importante recordar es que, el hecho de tener una visión política diferente, no necesariamente convierte a alguien en contrarrevolucionario. Muchas revoluciones fracasaron en el intento cuando confundieron al auténtico enemigo, con aquellos a quienes tenían a un lado. En Venezuela por ejemplo, no debemos olvidar que, el verdadero enemigo, es el imperio y sus lacayos.
Otro argumento que se utiliza con mucha frecuencia, es el pasado de algunos que hoy participan en la Revolución Bolivariana. Obviamente, un revolucionario auténtico, nunca pudo estar involucrado con ciertas actividades, como por ejemplo, la represión del pueblo o la persecución de sus líderes. Pero creer, que ningún simpatizante de las viejas organizaciones partidistas del pasado puede hoy, ser un auténtico bolivariano, es rayar en una exageración.
Así mismo nos conseguimos con quienes piensan que todo auténtico revolucionario debe priorizar sus actividades, de acuerdo con una determinada visión particular. Por ejemplo, aquellos que denuncian a un funcionario porque no los atendió inmediatamente.
A muchos dirigentes y funcionarios habría que denunciarlos mas bien por incapaces o por flojos. Utilizar siempre, el argumento del contrarrevolucionario infiltrado, termina por desacreditar el argumento. Y esto, si sería de verdad peligroso.