Sobre la oposición en Venezuela…
2006
En Venezuela, las máquinas de votación emiten un comprobante que el votante revisa (debe coincidir con su elección) y que luego introduce en la urna de votación. Al finalizar el proceso, en cada centro de votación se elige al azar una máquina y, manualmente, se cuentan los votos que se depositaron en la urna. Finalmente, los resultados obtenidos se cotejan con los transmitidos electrónicamente. La gran pregunta es, ¿cómo se puede hacer la trampa en este proceso?
La oposición hace “sesudos” razonamientos tratando de explicar cómo el CNE altera los resultados pero, si esto es así, ¿cómo evitar que en las auditorías que se hacen en cada centro aparezcan discrepancias? La verdad cuesta creer que, en toda la oposición, no se encuentre a quienes hagan este tipo de reflexiones. Yo creo que la explicación podría ser otra.
Hace unos días, la Casa Blanca solicitó un aumento en el presupuesto de la emisora la Voz de América, para aumentar sus emisiones a Venezuela. Esto es increíblemente ridículo, porque lo único que tendrían que hacer es enviar su material (como seguramente ya lo hacen) a casi cualquiera de la emisoras privadas que existen en Venezuela y estas, con toda seguridad, lo retransmitirían inmediatamente y con un radio de acción muchísimo mayor que el de la emisora de la Casa Blanca. De hecho, lo que se transmite en Venezuela, en contra del Gobierno Bolivariano, deja en pañales a la Voz de América. Sin embargo, en los Estados Unidos, esa podría parecer una propuesta razonable porque no se imaginan lo que ya transmiten estos medios.
Algo parecido puede ocurrir con el sistema electoral. En los Estados Unidos las máquinas electrónicas de votación NO emiten el comprobante. Así que las críticas que se hacen al proceso electoral venezolano podrían parecer “razonables” allá, pero en Venezuela resultan ridículas.
Esto nos deja dos opciones, o la oposición venezolana hace sus campañas pensando en la opinión pública estadounidense o, lo que es peor, se las preparan en el norte para que las utilicen ellos aquí. En cualquier caso, el triste resultado de estas “políticas” se evidencia cuando tratan de tomar las calles: Un violento y escaso número de seguidores como pasó el 4 de febrero.
¡Que oposición mas lerda!