La Burocracia Bolivariana

Publicado por: Néstor Zambrano   
7 Febrero,
2008
Yo, como seguramente muchos de los que lean estas líneas, he tenido oportunidad de mantener estrecho contacto con un buen número de representantes de la nueva burocracia del estado venezolano. Yo mismo he ocupado algunos cargos, de forma que escribo sin ánimos de generalizar ni mucho menos.

Y la verdad es, que ocupar un cargo de dirección en cualquier organismo del estado, permite mejorar el estatus de vida de quien lo ocupa. Los niveles salariales son altos para quienes, en su mayoría, eran excluidos de esas posibilidades en la IV república tanto en el estado, por obvias razones, como en la empresa privada, por el hecho de dedicarse a la actividad política.

Casi todos comprenden, como resultado de su formación política e ideológica, la temporalidad de estas posiciones. Y me atrevería a asegurar que muchos de quienes hoy ocupan cargos hasta de viceministros mantienen unas posturas tan humildes en lo político y lo personal, que me causan enorme envidia.

Sin embargo, no todos tienen la misma entereza. La ausencia de un partido fuerte y organizado, más allá del marco electoral, permite (o más bien obliga), a quienes tienen la responsabilidad de nombrar cuadros en cargos de dirección, a seleccionar dentro del estrecho marco de sus contactos o relaciones personales. Esto no es tan notable en los organismos más politizados, como los ministerios por ejemplo, pero si en otros entes, sobre todo en aquellos que desempeñan tareas en áreas muy especializadas como instituciones financieras, industrias básicas, etc. La consecuencia inmediata de esta situación es el nacimiento de una burocracia que, entre otras cosas, más que leal al proceso, lo es a quien le nombra. Como en muchos casos no está politizada, se corrompe con facilidad al sucumbir ante los viejos valores capitalistas, tratando de asegurar elevados ingresos en el menor lapso posible. Se trata de una burocracia que quiere a Chávez porque fue el camino para llegar a las posiciones que ocupa, pero que ve con horror su cercanía con la Revolución Cubana y sus posiciones solidarias con otras naciones. Se trata de un sector que fácilmente integraría una quinta columna al ver peligrar sus privilegios.

Muchas personas, con buenas intenciones pero con mucha ingenuidad, piensan que cambiar esta situación solo requiere de decisiones ejecutivas. Y lo que es más ingenuo aún, creen que las alternativas son fácilmente ubicables y están disponibles. La realidad en este sentido es terca. Ubicar cuadros con formación política y técnica, y en los cuales se tenga la confianza requerida, es una tarea complejísima.

Esto solo lo puede cambiar un partido fuerte, capaz no solo de supervisar la actuación de los cuadros de dirección gubernamental, sino de formar y proponer las alternativas necesarias. Por supuesto, no se trata de creer a priori que cualquier cuadro, por ser seleccionado en el seno de una organización va a ser siempre la mejor opción. En las organizaciones de toda índole también hacen vida los intereses particulares. Se trata más bien de aceptar que, generalmente, las decisiones colectivas suelen ser una mejor opción que las individuales. Solo un equilibrio adecuado podrá conducir a una burocracia auténticamente revolucionaria.

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Esta entrada fue publicada el Jueves, 7 Febrero, 2008 a las 8:55 am y está archivada en política. También puede seguir cualquier comentario a esta entrada en RSS 2.0. Usted puede dejar un comentario, o seguirlo (trackback) desde su propio sitio.

Un comentario sobre "La Burocracia Bolivariana"

Anonymous

Interesante articulo y muy veraz. La falta de ideologia revolucionaria hace muchos estragos. http://www.redideologica.org

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